Buenos días, queridos amigos.
Hoy no voy a hablar de política, sino que quisiera compartir con vosotros una historia que me lleva rondando por la cabeza algunos de meses, y os aviso que me voy a tomar mi tiempo. De musulmanes (que no Islam) va la cosa, veréis:
Resulta que aquí en Alemania trato a diario con gente de otros países; podría decirse que para mí resulta habitual convivir con otras culturas en mi propia casa (porque para mí, Alemania es mi segunda casa). Bien, pues de entre toda esa gente, hay un chico originario de Jordania, y que es el protagonista de mi historia.
Hará unos 5 meses se casó; ella 22 años, él 27. Dejadme que os hable de ella: es pariente de su ahora marido (son primos, creo), y aunque también nació en Jordania, de pequeñita se mudó a los EEUU y ha vivido toda su vida allí. Aunque de confesión musulmana, según tengo entendido ella nunca ha seguido estrictamente los principios del Islam. Jamás ha llevado velo y allí en Massachusetts ha crecido y vivido como una más, completamente integrada en su país de acogida. De hecho, ni siquiera habla árabe. En resumen, que a todos los efectos, esa chica es estadounidense. Acabó sus estudios en el instituto y se fue a la universidad. Hasta ahí su vida americana.
La chica se fue a Jordania, donde tuvo lugar la boda, unos meses antes de la misma para realizar los preparativos pertinentes, y aunque no hablaba una palabra de árabe, se manejó como pudo. La feliz pareja se casó y ella se trasladó a Alemania. Ahora dejadme que os explique que esta chica, que interrumpió sus estudios universitarios, no tiene ninguna opción para continuarlos aquí, dado que la normativa universitaria en mi ciudad impide matricularse a un alumno extranjero que no tenga un determinado nivel de alemán reconocido por una escuela oficial de idiomas. Eso implica que para poder matricularse en la universidad, esta chica tendría que tomar parte en un curso intensivo de alemán durante al menos un año; la escuela oficial más cercana está a unos 80 km de mi ciudad, y mi conocido se ha negado en redondo a que su mujer pase 8 horas diarias fuera de casa, aunque estas horas tuvieran lugar al mismo tiempo que él está trabajando. Así pues, sin posibilidad de aprender alemán, a esta chica se le cierran las puertas a la hora de continuar sus estudios. Ama de casa a los 22 años (con todos mis respetos hacia las amas de casa).
Yo he tenido oportunidad de hablar con ella a solas, con esa complicidad existente entre 2 mujeres que se se hallan frente a una taza de café y nadie que escuche su conversación. Le pregunté cómo se había adaptado a un cambio tan radical en su modo de vida. También le pregunté cómo llevó eso de que en su propia boda todos hablaran en un idioma que ella no entendía y, sobre todo, cómo reaccionaron por allí al ver que ella no llevaba el velo islámico, y si recibió presiones por parte de alguien para que se lo pusiera.
La respuesta que me dio se me quedó grabada a fuego: "Bueno, algunos velos son bonitos". Apenas habían pasado 2 meses de su boda cuando tuvo lugar aquella conversación. Ayer supe por boca de este conocido mío que finalmente su mujer se ha puesto el velo. 22 años en EEUU y han bastado 5 meses de matrimonio para que ella (libremente, según su marido) se cubra la cabeza. Supongo que este conocido mío esperaba algún tipo de reacción por mi parte cuando me lo dijo. Una opinión, o quizá un reproche. Evidentemente, una no lleva la política ni las diferencias culturales a ciertos ambientes, por lo que mi opinión me la guardé para mí; con él traté de ser lo más correcta posible, diciéndole que lo importante es que ella siguiera los impulsos de su corazón, y se pusiera el velo por decisión propia y no por presiones externas. Le dije, eso sí, que me extrañaba que hubiera optado por ponérselo en un país donde muchas musulmanas no lo llevan, y no lo hubiera hecho en Jordania, donde sí lo usan la mayoría de mujeres. Pero, insistí, lo importante era que ella fuera feliz.
En fin, a mí me ha dado mucha pena que una chica tan joven y guapa (y estadounidense, pese a lo que diga su pasaporte) haya acabado cubriéndose la cabeza a causa de su marido. Porque una cosa si os digo: al marido le conozco bien, y a pesar de lo que intente aparentar, él hace honor a la expresión "ser un moro". A ella apenas se la ve, únicamente en contadas ocasiones, y si en tales ocasiones alguien lleva una cámara de fotos, él obliga a posteriori a borrar todas aquellas en las que aparezca su mujer. Yo he intentado quedar con ella a tomar café, porque realmente es una chica encantadora, pero él siempre tiene alguna excusa para que no sea posible. Incluso le dije a mi conocido en una ocasión, en tono de broma, que tenía muchas ganas de conocer Jordania, y que me iba a poner de acuerdo con su mujer para irnos las 2 de viaje, a lo "Indiana Jones y la Última Cruzada" (sabréis que es la ciudad jordana de Petra la que aparece en la película como Alejandreta); de repente a él le cambió la cara y me dijo muy serio que su mujer no iría a ningún sitio sin él.
A propósito, hace algún tiempo él me dijo que querían tener un hijo. Yo le contesté, en tono de guasa, como lo habría hecho cualquiera: "¡pero hombre, os acabáis de casar y sois jóvenes, disfrutad un poco de vuestra libertad!". Su respuesta fue que era el momento perfecto porque ella no tenía nada que hacer. Han pasado 3 meses desde esa conversación, que son los que su mujer lleva embarazada.
Al caso vienen las palabras de Ayaan Hirsi Ali que acabo de leer en una entrevista publicada hoy en El País, cuando le preguntan sobre el debate del velo islámico en Turquía:
[…] mi opinión es que discutir sobre el velo es un error, tanto en Turquía como en Europa. No es la cuestión. El verdadero debate es sobre la moral sexual que el velo representa, que no es otra que la mujer es responsable de la sexualidad del hombre. Debemos cubrir nuestro cuerpo para que él no se excite; debemos permanecer encerradas en casa, para que él no se excite. Esta moral, que pone toda la responsabilidad sobre la mujer, es lo que hay que discutir. […]
Me gustaría saber de qué tiene miedo este conocido mío. ¿De que alguien le robe a su mujer? ¿De excitarse, quizá, si su mujer aparece en una foto con 10 personas más? Ya sé que hay que respetar otras costumbres y creencias, pero lo de reducir a una chica norteamericana a estrecha clausura y convencerla de que algunos velos son bonitos no consigo entenderlo. Pero aunque lo entendiera, aunque consiguiera aceptar que hay miles de hombres esperando a robarle a su mujer, hay algo que seguiría escapándose a mi comprensión: ¿por qué tiene miedo de mí? Es decir, yo soy mujer, tengo una mente bastante abierta y me muestro respetuosa con todas las culturas y religiones. Al menos aparentemente (como os decía, en determinados ambientes es mejor callarse lo que uno piensa). En fin, que si yo a ojos de este conocido mío soy una persona en la que se puede confiar debido al gran alarde de comprensión que hago hacia su cultura y costumbres, ¿qué problema tiene en que yo me tome un café con su mujer?
En fin, ya sé que esto que os he contado no es asunto mío, y como os podréis suponer aquellos que me conocéis bien, jamás se me ocurriría comentarlo con nadie de aquí. Pero es una historia que me rondaba por la cabeza, como os decía, y no encontré mejor forma de exteriorizarla que desde el anonimato blogueril.
¿Conclusiones? No hay. Soy consciente de que esta chica se casó porque quiso y sé que lo hizo completamente enamorada, pero a mí que no me cuenten que los musulmanes tienen voluntad de integrarse cuando emigran a un país occidental. Según Ayaan Hirsi Ali, algunos lo consiguen, pero en la entrevista a la que me he referido antes ella tiene claro que el Islam no es compatible con la democracia liberal. Estoy de acuerdo. En cuanto a lo de los musulmanes que tienen voluntad de adaptarse a su país de acogida, hasta la fecha no he conocido a ninguno.
Una vez más, me viene a la cabeza lo que me dijo una vez mi chico: ¿Os suena el nombre de Mohamed Atta? ¿Sabíais que era hijo de abogado y profesora universitaria? ¿Sabíais que pertenecía a una familia acomodada? ¿Sabíais que tras licenciarse en Arquitectura Técnica en El Cairo (Egipto) se fue a Hamburgo (Alemania) a preparar un doctorado? ¿Sabíais que aquellos que le conocieron le definen como un chico realmente inteligente, muy estudioso, y que no fue hasta que llegó Alemania cuando comenzó a seguir estrictamente los principios del Islam? ¿Sabíais que fue él quien, pasado un tiempo, creó la célula del Al-Qaeda en Hamburgo? ¿Sabéis que 9 años después de iniciar sus estudios de doctorado estrelló un Boeing 767 contra la Torre Norte del WTC de Nueva York?
A excepción de las 2 últimas cuestiones, no son pocos los musulmanes que conozco aquí con una vida paralela a la de Atta. Como dijo Jesucristo hace 2000 años, el que tenga oídos que oiga (Mateo 13, 1-9).
En ocasiones no hace falta leer los periódicos para ahondar en profundas reflexiones, como habéis podido comprobar. Hoy he querido compartir las mías con vosotros. Muchísimas gracias a los que habéis leído hasta aquí.