Queridos amigos del MAZP,
¡Muy buenas noches tengáis todos! Veo que algunos os habéis preguntado dónde me había metido que no daba señales. Pues, como dijo JFK hace años (salvando las distancias, claro está)… ich bin eine Berlinerin! O, lo que es lo mismo, me fui a Berlín de mini-vacaciones en compañía de mi chico.
¡Ah, Berlín, que magnífica ciudad! Podría contaros mil y una maravillas y me quedaría corta. Como he dicho alguna que otra vez ya, admiro al pueblo alemán por muchas razones, y una de ellas es la manera que tuvieron de salir adelante tras las 2ª Guerra Mundial. El país quedó destrozado, y aún así, consiguieron recomponerse. El ejemplo perfecto es, precísamente, la ciudad de Berlín, que no sólo fue reconstruída, sino que se hizo preservando lo antiguo y combinándolo con lo nuevo y, para mayor mérito, dotando a la modernidad de una gran belleza.
¿Anécdotas? No muchas, o al menos no tantas como las de mi viaje a Londres o a Barcelona. Hacía frío, eso sí. Horrible, amigos, horrible. Lo sentimos especialmente mientras hicimos una hora y media de cola para entrar en el Reichstag (Parlamento), aunque supongo que la espera se hizo menos dura gracias al entretenimiento local o a "Ozzy Osbourne y sus amigas".
Paseamos mucho, ¡vaya que sí! Al final del cada día mis pies no es que estuvieran enfadados conmigo, sino que me habían dejado de hablar. Vimos muchos museos, hicimos muchísimas fotos y disfrutamos de las curiosidades de la ciudad, como por ejemplo una… no sé si llamarlo exposición artística, pero os aseguro que cuanto más miraba aquello, más me fascinaba. También localizamos por casualidad la sede de quienes confío que algún día sean, Dios mediante, nuestros socios en Europa. Aaaaaayyyyy…
Al margen de la modernidad de la ciudad, en Berlín hay un espacio dedicado al recuerdo. He podido constatar en estos años de estancia en Alemania que en todo el país, especialmente en Berlín, mencionar el nombre de Hitler es completamente tabú. Nosotros acabamos refiriéndonos a él como "el señor". Resultaba más sensato, al menos si queríamos evitar miradas de recelo. Pues a lo que íba, resulta que muy cerca del Checkpoint Charlie se halla uno de los pocos trozos de Muro que queda en pie (de hecho, hay más trozos de Muro en las tiendas que en la línea que dividió Berlín durante tantísimos años), y justo detrás, en la Prinz-Albert-Str. 8, se encuentra una exposición permanente en recuerdo de los horrores cometidos en la Haus Gefängnisses, o lo que es lo mismo, una de las cárceles más crueles en tiempos del "señor". No sé qué foto me dio más miedo, si esta, esta, esta, esta, esta o esta.
En fin, como os he dicho, muchos paseos y algunas fotos anecdóticas. Y, para seguir la tradición, un PowerPoint de imágenes de la ciudad, las más bonitas, las más impresionantes:
Resumiento, que Berlín es, por decirlo en términos coloquiales, una pasada. Cuatro días no fueron, ni de lejos, suficientes para conocer la ciudad (y lo dice alguien que la visitaba por tercera vez), pero sí que lo fueron para darnos un motivo para volver. En lo que a mí respecta, y teniendo en cuenta todos los viajes que he realizado a lo largo de mi vida, puedo decir sin lugar a dudas que Berlín es la ciudad más bonita y fascinante del mundo. Así que ya sabéis, amigos, si tenéis la oportunidad de visitarla no os lo penséis dos veces. No os arrepentiréis.
pd. Y no, no tuve ocasión de ver al entrañable y adorable osito Knut. La vida no es del todo justa (snif snif).
































¡Queridos amigos del MAZP, buenas tardes!
¡Buenas tardes, queridos amigos del MAZP!
¡Buenos días, queridos amigos del MAZP! ¡Que digo buenos! ¡BUENÍSIMOS! Y lo son porque hoy, queridos amigos, "ZP el espantajo manda España al carajo" está de cumpleaños. Sí señor, mi muy querido y modesto blog ha cumplido hoy su primer añito de vida. ¡Quien me lo iba a decir! Hace justo un año, os contaba con mi "Hola mundo" que mi intención al meterme en esto era, básicamente, la de desahogarme. Porque anda que no me dan motivos para estar de los nervios el Zapa-merluzo y su mesnada de zapa-borricos… Y siempre dije que cerraría el chiringuito el día en que Zapatero saliera de La Moncloa. Bien, bien, bien, quedan 6 meses para las Elecciones Generales y no sé yo si vamos a tener ZP para cuatro años más, pero en caso de que no sea así y España recupere de nuevo la cordura, he de decir que mi idea de echar el cierre está en el aire. Si Zapatero dimitiera mañana (juas jua juas, que tonterías digo, ¿verdad?), no sería capaz de cerrar el blog tan facilmente. No estoy preparada para echaros de menos todavía.
). Ahora en serio, son tantos los blogs amigos y tantos los que dejan aquí sus impresiones que me parecería mal citar a 100 personas y olvidarme de la persona nº 101, aunque esta sólo hubiera escrito una vez. Así pues, creo que la mejor manera de agradeceros que este blog siga en pie es mediante el vídeo de Miguel Bosé de "Don Diablo" y… ¡que noooooo, que es broma! Ahora en serio, aunque no demasiado, os dejo una cancioncilla de cumpleaños, o más bien, de no cumpleaños. Porque yo no habría llegado hasta aquí sin vuestro apoyo durante los 364 días previos a hoy. Así que va por vosotros (y por cierto, 

Me dirijo a ti, sí, a ti, mi querido troll, que con tan poca delicadeza te has dirigido un par de entradas atrás hacia los autores de este blog. O sea, hacia "la muá" (vamos, que hasta la fecha no me ha dado por hablar de mí misma en plural). Sabes, yo estoy completamente de acuerdo con esa máxima que dice "DON’T FEED THE TROLL". Sin embargo, hoy me has pillado de buenas, y dado que hoy no he tenido tiempo para escribir una entrada (un día de locos en el trabajo, créeme), justo antes de irme a dormir quisiera dedicarte una. Quisiera poder llamarte por tu nombre, pero no has tenido a bien decírmelo; así pues, dejémoslo en "mi querido troll".