November 24, 2008

Un trabajador español en Alemania

Mi particular homenaje a ese pobre estudiante español que se fue de Erasmus a Finlandia. Basado completamente en hechos reales:

1 de Octubre

¡Hola papis! ¿Cómo va todo por ahí? Yo fenomenal. Hace un par de días que llegué a Alemania. Tendríais que estar aquí, ¡esto es una pasada! Bajé del avión y estaba nevando. ¡La nieve es tan bonita! Parece algodón blanco. Esto está precioso, todo nevado. Eso sí, aquí hace bastante frío, pero me puse el nuevo plumas que me regaló papá. ¡Es tan calentito!

Ya estoy instalada en mi piso. ¿Sabéis lo que me pasó? Iba por la acera de camino al trabajo y sopló una ráfaga de viento, echándome encima la nieve de los árboles que se hallaban a mi derecha. La situación parecía sacada de un capítulo del Coyote pero en versión Polo Norte, jajajajaja. Está todo nevado, ¡es tan divertido! Decía que ya estoy instalada en mi piso. Resulta que éste se encuentra en pleno bosque, en lo alto de una montaña, y parece ser que cuando nieva mucho y las máquinas quitanieves no tienen tiempo de limpiar las calles, los autobuses no suben desde el centro del pueblo (donde se encuentran las tiendas de comestibles) hasta donde yo vivo, y hay que hacer el camino a pie cuesta arriba a través de la nieve. ¡Es tan auténtico! ¡Me siento como Heidi de los Alpes!

Esto es fenomenal, me encantaría que estuvieseis aquí. Os adjunto una foto que hice ayer por la noche desde la ventana de mi cocina para que podáis admirar el paisaje, que parece salido de un cuento de Dickens. Creo que me he reconciliado con el mundo. Besos. Volveré a escribir.

Nieve en Alemania

1 de Marzo

Esto es una mierda. Estoy hasta las narices de este sitio. Esto es como el infierno pero con el aire acondicionado a toda pastilla. ¿Quién demonios me mandaría meterme aquí? ¡Te lo dije, mamá! Aunque os parezca mentira, aquí el termómetro no sube de 0. ¿En qué cabeza cabe? Por cierto, ¿qué tal el viaje a Dubai? Asquerosos…

Aquí no hace más que caer nieve todo el puñetero día. ¿Qué digo nieve? Mierda blanca, porque esto es mierda blanca. Anteayer por la tarde, después de una hora esperando al autobús (se me habían helado hasta los pelos de la nariz) no tuve más remedio que hacer el trayecto a pie, ¡más de media hora cuesta arriba a través de la mierda blanca con todas las bolsas de la compra! El médico me ha dicho que deje de creerme Heidi de los Alpes y me compre un coche con ruedas apropiadas, que como me vuelva a caer mientras cargo con todas esas bolsas a la vez que trato de poner el pie en firme me voy a quedar paralítica, amén de agarrarme una pulmonía crónica. La última vez me llevó una hora bajo una tonelada de mantas (abrigo y botas puestas) hasta que pude mover de nuevo los dedos de las manos.

Hoy, de camino al trabajo, me ha vuelto a caer mierda blanca de los árboles tras una de esas ráfagas de viento. ¡Ya no sé cuánto más tengo que alejarme de la acera para poder llegar de una pieza a pesar de jerseys, gorros, bufandas y guantes! Los mocos se confunden con las lágrimas que ruedan por mis mejillas mientras os escribo estas líneas. No sabéis las ganas que tengo de volver. Estoy hasta los pelos de este maldito lugar.

Tengo ganas de llegar a casa y quitarme la mierda de plumas que llevo encima desde Octubre y que ya empieza a apestar. Un abrazo a todos. Os quiero.

Pd: Estoy pensando en suicidarme.

November 20, 2008

¡A la hoguera!

¡¡¡A LA HOGUERA!!!

¡¡¡A LA HOGUERA CON EL HEREJE!!!

César Vidal Lutero

Señor, señor, lo que hay que leer