¡Buenos días, queridos amigos!
Hoy es Viernes, y no sabiendo muy bien por dónde empezar, quisiera mostrar mi más absoluta indignación por la forma en que se está llevando todo el asunto referente al accidente de Spanair que el 20 de Agosto le costó la vida a 154 personas. Según se ha publicado hoy:
El borrador del informe preliminar de la Comisión de Investigación sobre el accidente que costó la vida a 154 personas en el aeropuerto de Barajas fue enviado desde un fax del Ministerio de Fomento. En concreto, desde el número 91 597 85 03, correspondiente al Gabinete Telegráfico del Departamento que dirige Magdalena Álvarez, según el documento al que ha tenido acceso LA RAZÓN. […]
Francamente, ver cómo un avión intenta despegar y acaba estrellándose, sabiendo que eso se lleva por delante la vida de tantas personas, me afecta en la medida que no estoy tan insensibilizada como para no experimentar una mezcla de horror y, sobre todo, compasión por las víctimas y sus familias. Pero por otra parte, creo que no debería de haber visto ese vídeo, como tampoco tendría que haber oído los audios de las llamadas de emergencia. Y eso es así porque, se supone, el tema está en manos de la comisión de investigación, y hasta que no se aclarasen causas y demás, nadie, ni siquiera el diario del Gobierno (léase, el Pis) tenía derecho, ya no a publicarlo, sino a acceder a la información. Pero ¡oh casualidad! Tuvo que ser precísamente el Pis quien se hiciera con el vídeo y los audios, y tuvo que ser el Ministerio de Fomento el responsable de las filtraciones. Si a la Sra. (es un decir) Maleni (y no, no me da la gana llamarla Magdalena) le quedara un mínimo de decencia, dimitiría ipso facto. Aunque sabemos que no lo hará.
Bien, no quiero despedirme de vosotros esta semana con el regusto amargo de los desmanes del Ministerio de Fomento, y mucho menos hoy, que cojo un avión para mi querida España. Así que me vais a permitir que os haga una preguntilla que me ayudará a tomar una (jeje) difícil decisión…
Veréis: unos días después del accidente de Barajas yo tenía que coger un avión a España para iniciar mis vacaciones de verano, pero cuando llegué al aeropuerto me informaron de que mi vuelo había sido cancelado porque el avión que tenía que haber venido de España se había quedado allí por problemas técnicos (algo, por otra parte, normal, y sobre todo después del accidente de apenas unos días antes, tras el cual se revisan hasta las bisagras del cuarto de baño). Total, que tuvimos que hacer noche en la ciudad, en espera de que nos reubicaran a todos los pasajeros en diversos vuelos. En fin, sin ánimo de alargar mucho la historia de una noche kafkiana, digamos que al final despegué 12 horas después de lo que tendría que haberlo hecho (y mi chico, que venía conmigo, 12 horas después que yo), lo cual, según el Reglamento (CE) núm. 261/2004 del Parlamento Europeo y del Consejo, me daba derecho a una indemnización por parte de la compañía de 250 €.
¡Y me pagaron! Hace un par de días recibí la transferencia bancaria. Aprovecho para deciros que siempre que os veáis en una situación de retraso o cancelación de vuelo, os hagáis con una copia de los Derechos del Pasajero (pinchad sobre la imagen) y la leáis con mucha atención, porque es posible que tengáis derecho a una indemnización y no lo sepáis, y evidentemente las compañías no suelen informar de ello ni animan a los pasajeros afectados a poner una reclamación. Pero a lo que iba: ahora tengo 250 € y ¡no sé en qué gastármelos! Podría ahorrarlos o usarlos como ayuda de algo que quiera comprarme y sea costoso (por ejemplo, un Sony Vaio de la serie CS del que me he enamorado), pero después de un viaje tan caótico como aquel, decidí que me iba a comprar algo que costara exactamente 250 €, ni más ni menos. Así cuando lo viera recordaría aquel día y lo consideraría como un premio a mi paciencia.
Y he aquí donde os pido vuestra ayuda, amigos: ¿qué me puedo comprar? Se admite cualquier tipo de idea, siempre que no sea ilegal (jeje). No valen viajes, comidas o espectáculos de ningún tipo. Os recuerdo: tiene que ser algo que pueda conservar, verlo y decir: "¡ah, que viaje aquel, pero éste es mi premio!". Así que venga, pensad por mí (como harían mis camaradas del MSV): ¿qué se puede comprar alguien por 250 €?
Dicho esto: ¡¡¡que tengáis todos un muy buen fin de semana, amigos!!!