¡Muy buenos días, queridos amigos!
Ya sé que algunos estáis preguntándoos, no sin cierta malicia, que cómo es posible que mis vacaciones de Semana Santa duren tanto, jejeje… Y yo, claro está, podría responder con una grosería, pero heme aquí que me reincorporo a mi vida blogueril de un humor excelente, y claro, he llegado a la conclusión de que es preferible que os cuente un poquillo qué tal me ha ido. A propósito, que en Alemania la Semana Santa finaliza el Lunes de Pascua, así que mi tardanza en la reincorporación está hasta cierto punto justificada, ¿no?
Como algunos ya sabíais, me he ido con mi chico de vacaciones a Viena, la bella capital austríaca situada a orillas del Danubio. Podría contaros mil y una maravillas de esta ciudad y me quedaría corta, así que creo que lo mejor será que pase directamente al reportaje gráfico:
He de decir que me resultó difícil escoger para este vídeo 50 fotos de entre las más de 500 con las que me volví a Alemania, jeje… Y es que aquellos que ya conozcáis Viena me entenderéis cuando digo que es impresionante la belleza de esta ciudad. Una se acerca, cámara en mano, a un edificio porque le parece bonito, y resulta que a unos metros hay otro más bonito aún, y se va hasta allí. Y cuando llega, ve otro a lo lejos, y así sucesivamente… Pero si cuando decidimos dar una vuelta completa por el centro de Viena en el tranvía circular ¡resultó que ya conocíamos todas las paradas de haber caminado por ellas!
Dejando la cámara fotográfica a un lado, dicen que todo turista que vaya a Viena ha de hacer 3 cosas: comerse un "Wiener snitzel", probar las exquisitas tartas de la ciudad y asistir a un concierto de Strauss… He de decir que lo hice todo, como buen "guiri" que se precie, y de todo ello, me quedo con lo tercero, aunque si volviera a repetir el viaje (que lo repetiré), iría de nuevo a por el pack completo.
A propósito… tenía intención de solicitar el asilo político en Austria, pero se me olvidó. Va a tocar volver para solucionarlo… En fin, comienzo a babear en exceso, así que será mejor dejar el relato aquí, no sin antes recomendaros a todos que vayáis de visita a Viena cuando tengáis la oportunidad. No os arrepentiréis.
pd. Está bieeeeeeen, os voy a contar la anécdota divertida con la que siempre sazono todos los relatos de mis vacaciones… En este caso, más que divertida fue vergonzosa, ya que habiendo empaquetado todas mis cosas el último día, cerré la maleta, le puse el candado y… me di cuenta de que había dejado la llave del mismo… ¡DENTRO DE LA MALETA! Las llaves de mi casa también estaban ahí, y claro, tuve que bajar a la recepción del hotel para que me forzaran el candado… Que vergüenza.































Buenas tardes, queridos amigos.
¡Buenas tardes, queridos amigos!
Queridos amigos, buenos días.
Buenos días, queridos amigos.
Así pues, amigos, para que quede bien claro: "ZP el espantajo manda España al carajo" seguirá. Los contenidos y su enfoque serán idénticos a los que lleváis leyendo desde Julio de 2006. Es posible que haga algún que otro reajuste de formato a lo largo de los próximos días, pero los cambios serán mínimos. En lo que a mí respecta, me niego a dejar que los resultados electorales me desanimen hasta el punto de mandar todo a la porra, aunque, no obstante, comprendo y respeto a los que han tomado una decisión diferente. Seguiré con la bitácora, y en lo que respecta a volver a España cuando termine lo que he venido a hacer a tierras germánicas, ya veremos lo que ocurre. Aunque sí adelanto que, a día de hoy, no estoy dispuesta a hundirme con el barco.