¡Queridos amigos del MAZP, buenas noches a todos!
Heme aquí de vuelta, y habida cuenta de los problemas que he tenido con mi ordenador durante todo el día (aunque sé que el Sr. Gato no se lo creerá), me ha resultado un poco difícil dirigirme a vosotros hoy. Pero ¡por fín! puedo acceder a mi dosis diaria de internet, jejeje, y rebuscando en los periódicos del día me he encontrado con una noticia cuanto menos curiosa:
El cementerio de Paterna, donde fueron fusiladas más 2.200 personas por el bando franquista durante la Guerra Civil y los primeros años de la dictadura, ha perdido los colores republicanos. El gobierno local, en manos del PP desde las pasadas elecciones municipales, retiró hace unos días las flores rojas, amarillas y moradas que decoraban la zona ajardinada situada junto al monumento a los fusilados por la libertad y la democracia. En su lugar colocó crisantemos blancos y amarillos, al igual que en el resto del cementerio.
El PP adujo para el cambio de las flores que pretendía adecentar el cementerio de cara a la festividad de Todos los Santos "con colores neutros" y "sin referencia política". La tormenta política que ha desatado esta decisión ha obligado al Ayuntamiento a rectificar. Las flores han vuelto a cambiar de color: de blancas y amarillas a un morado claro.
"Esto es un ataque frontal a la memoria histórica", ha denunciado ante el monumento a los fusilados el ex alcalde y portavoz socialista, Francisco Borruey. "Ahora ponen un morado que no tiene nada que ver con lo que había. Es una burla", ha dicho. Los concejales de la coalición de izquierdas Compromís también se han acercado al recinto para denunciar "la humillación" a la memoria republicana que supone los cambios realizados en un símbolo de los horrores de la Guerra Civil y del franquismo.
Vamos a ver si lo entiendo. No es que me importe de qué color sean las flores de los cementerios, pero… ¿la idea de ese engendro de Ley de Memoria Histórica no es, precísamente, eliminar los símbolos de la Guerra Civil y la Dictadura que puedan ofender a la memoria de los españoles? O sea, que bien está la retirada de esculturas, vidrieras, nombres de calle, cuadros, e incluso referencias en los libros de texto al llamado bando nacional, pero cuando se trata del bando republicano… ¡aaaaah amigo, eso resulta que es humillación! Beatificar a casi 500 mártires españoles caídos durante la República y la Guerra Civil (léase religiosos fusilados por los republicanos) es una ofensa, según algunos, a la memoria histórica, y ahora también lo es eliminar las referencias políticas en los cementerios españoles mediante la colocación de flores en las tumbas republicanas de idéntico color a las de las demás tumbas. Pretenden convertir el Valle de los Caídos en una especie de Parque de Atracciones, pero eso sí… ¡las flores republicanas que ni las toquen!
Pues miren ustedes una cosa, señores progres, si a ustedes les ofende que las flores del cementerio de Paterna no sean de color republicano, más me ofende a mí encontrarme con una estatua de Lenin en los Jardines del Palacio Real de Madrid. Dicen ustedes que en el cementerio de Paterna fueron fusiladas 2200 personas a manos del bando franquista, pero… ¿saben ustedes a cuántas personas asesinó Lenin? ¿No? Lean, lean aquí la lista de los mayores genocidas del s. XX (en español, aquí), y busquen, busquen… Y una vez que hayan leído me responden qué resulta más ofensivo, si un color uniforme en las flores del cementerio de Paterna o la estatua de un criminal en pleno Palacio Real de Madrid.
Que si jugamos a esto de la memoria histórica, jugamos todos (algunos lo dirían de otra manera, algo relacionado con una meretriz y un río…). Aunque lo voy a decir una vez más: a mí esto de la Ley de Memoria Histórica me parece una soberana giliflautez.























Alucinante, sencillamente alucinante, el último rebuzno digoooooo… la última cagarruta dialéctica digoooooo… 
Queridos amigos, buenos días,



