¡Buenas tardes a todos! Me pasa mi amigo Dath de "Ofensiva Verbal" un meme cuanto menos curioso, dado que en este blog no suelo contar cosas sobre mí, sino que analizo (y critico) asuntos relacionados con otros. Pero en esta ocasión, se trata de narrar como viví aquellos días del 11 al 14 de Marzo de 2004. Bien, pues así fueron las cosas y así las voy a contar:
11 de Marzo de 2004:
Dormía como una marmota sin preocuparme sobre a qué hora íba a ir a la Universidad, ya que apenas acababa de empezar el cuatrimestre y creo recordar que aquel día no tenía demasiadas clases. Cualquiera que me conozca sabe que no debe despertarme antes de las 10 si no quiere morir, a menos que sea una razón de fuerza mayor. Pero recibí una llamada a las 8 de la mañana. Era mi mejor amigo, y empezó a hablar muy deprisa, muy alterado; cuando conseguí quitarme un poco las legañas de los ojos, empecé a entender lo que me decía: "pon la televisión, Maya, ha pasado algo muy gordo". Encendí la tele, me metí en la página web de El Mundo, y empecé a leer. Después de 3 años no soy capaz de recordar si aquella mañana desayuné, me duché o llamé a alguien; sólo recuerdo que los titulares de la web de El Mundo iban cambiando cada 5 minutos: 40 muertos, 60 muertos, 100 muertos… No me podía creer lo que estaba leyendo, puede que llamara a mis padres al trabajo o puede que no, pero sé que aquella tarde (o quizá antes de comer) fui a casa de una amiga, y maldecimos a estos hijos de las cuatro letras que habían sido capaces de llevar a cabo semejante barbaridad. Teníamos la certeza que la autoría del atentado corría a cargo de ETA, a pesar de que Otegui lo había desmentido. Nunca habríamos llegado a imaginar que ETA llegaría a tanto, dijimos; supusimos que aunque su intención era la de matar, se les había ido la mano. Esa misma tarde se convocó la manifestación de repulsa por el atentado para el día siguiente, a la que acordé ir con ese amigo que me había dado la trágica noticia por teléfono. Creo que fue aquel día cuando se encontró la furgoneta que contenía varios detonadores y cintas en árabe con versículos del Corán.
12 de Marzo:
También los recuerdos de ese día me resultan algo difusos. Puse la televisión desde primera hora (por supuesto, la perspectiva de ir a la universidad ni se me había pasado por la cabeza). Recuerdo que los batasunos decían que no tenían nada que ver con el atentado, pero eso seguía sin resultarme creíble. También recuerdo ver a dirigentes del PP informando de forma continua sobre lo que estaba ocurriendo, sobre lo que se iba averiguando. A mí me da igual que digan que el PP mintió u ocultó información, porque lo cierto es que fue Acebes la persona que más veces compareció ante los medios: declaración tras declaración, rueda de prensa tras rueda de prensa. Total, que llegó la hora de la manifestación: Madrid, una ciudad muda, crespones negros en las ventanas, negocios cerrados. Intenté dirigirme con mi amigo al lugar de la manifestación, pero fue imposible usar el autobús: Madrid estaba colapsada, no cabía un alfiler en las calles, y a 20 km de Colón, tuvimos que bajarnos del autobús y coger el metro. Bajamos donde pudimos, no recuerdo donde, pero nos finalmente nos unimos a los 2 millones de personas que dicen se manifestaron aquella tarde. Se corearon muchas consignas, pero yo recuerdo especialmente aquella de "no está lloviendo, Madrid está llorando". Un día triste, muy triste. Como anécdota, recuerdo que buscando un cuarto de baño y dado que me encontraba a la altura del Ministerio de Sanidad, entré, y ahí estaba sentada en una silla la Duquesa de Alba, siguiendo el curso de la manifestación por la televisión del conserje. No todos los días tiene una la oportunidad de darle la mano a la persona que posee el mayor número de títulos nobiliarios del mundo. En fin, terminó la manifestación, salimos por Madrid y me fui a casa. Por la televisión, más noticias: una mochila, teléfonos móviles, declaraciones, comparecencias.
13 de Marzo:
Jornada de reflexión previa a las Elecciones Generales: televisión, más noticias, más declaraciones, más pruebas. La línea de investigación que apuntaba a una posible autoría de Al-Qaeda cobró cada vez más fuerza. Aparecieron pruebas y se efectuaron detenciones. Una vez más, los recuerdos de aquel día se difuminan en mi memoria, pero sí me viene a la cabeza que aquel Sábado mi padre estaba de un humor de perros. Le pregunté a mi madre el motivo, y ella me contestó: "le ocurre que ha sido Al-Qaeda". En ese momento me di cuenta de que estábamos ante algo muy serio. Se avecinaba un cambio político; cuando yo aún no tenía claro quienes habían sido los autores del atentado, supe que muchos acudirían a las urnas a votar en caliente. Después de ver a tantos energúmenos respondiendo a la convocatoria vía SMS "todos a la sede del PP, pásalo", me di cuenta que, independientemente de la autoría, de repente se habían borrado de un plumazo 8 años de buen gobierno para llegar a un "por culpa de la guerra de Irak (o sea, de Aznar), Al-Qaeda ha atentado en Madrid". Salí de fiesta por la noche, claro, pero me fui a dormir preocupada, muy preocupada.
14 de Marzo:
Acudí con mis padres a votar a primera hora de la mañana; al Partido Popular, por supuesto. Desde que tengo derecho al voto, jamás había visto a un partido que luchara contra el terrorismo con la firmeza que luchó (y lucha) el PP. Un atentado, correspondiera a quien correspondiese la autoría, no iba a cambiar eso. Aquel día vino toda mi familia a comer a casa, y mi padre, como dueño de la misma, decidió que quedaba prohibido hablar de política para evitar crispaciones y peleas, dado que nos íbamos a juntar liberales muy liberales con progres muy progres. Y claro, fueron pasando las horas y se realizaron las primeras encuestas a pie de urna. Estaba claro que el PP iba a perder las elecciones, aunque en aquel momento me dije que siempre quedaba una pequeña esperanza. Recuerdo en mi casa la cara de alegría de unos, contrastada con la expresión a medio camino entre la incredulidad y la indignación de otros. Finalmente, y ya asumido que nos esperaban 4 años de gobierno ZP (¿quién era ese tío, por cierto?), decidí irme con mi mejor amigo a la sede del Partido Popular. "No sé para qué vais, desde luego no será a celebrar nada" me dijo uno de mis primos con gran satisfacción. Total, que accedemos a la calle Génova, y un policía que controlaba el acceso nos preguntó a dónde íbamos y para qué: "a la sede del Partido Popular, a animar" le contesté. Me miró, no sabría decir si con cara de pena o de comprensión, y nos dejó pasar. Allí había cientos de personas concentradas, aclamando a Rajoy y gritando "Acebes juzgado por ser un hombre honrado". Estábamos todos muy enfadados, pero no por el resultado en sí, sino por lo cobarde de la sociedad española. ¿Cómo era posible que un puñado de criminales borrara de un plumazo 8 años gestión impecable? Así lo declaré en una entrevista que me hicieron allí mismo para un canal de televisión alemán. Luego me arrepentí un poco de mis declaraciones, todo sea dicho, básicamente porque estaba pendiente de aceptación mi solicitud de ingreso en el puesto de trabajo que ahora desempeño en Alemania, y tenía miedo que los que tenían que decidir si me aceptaban o no, vieran mis declaraciones por la televisión y me considerasen una revolucionaria problemática, jajaja. Al final, como podéis ver, no fue así.
¿Qué supuso para mí?
Indignacion y vergüenza. Vergüenza, como ya he dicho, de una sociedad cuya buena memoria había quedado borrada por obra y gracia de un puñado de criminales. Una sociedad de rodillas ante el terror. Me dolió y me duele España, como dijo aquel. A propósito, aquel amigo que me dio la noticia del atentado y con quien fui a la manifestación y a la sede del Partido Popular… no votó por Rajoy. Él votó por correo semanas antes, y lo hizo por un partido nacionalista perteneciente a una -llamémosle- "nacionalidad histórica", omitiré el nombre. Él siempre había votado al PP, pero en aquella ocasión decidió votar a los otros "para chupar del bote". Él no es ni ha sido nunca nacionalista, y no tengo ni idea de por qué llegó a la conclusión de que votar a ese partido era la mejor manera de obtener ventajas para su "nacionalidad histórica", pero según sus propias palabras, cometió la mayor tontería de su vida. Desde el 11 de Marzo y hasta el día de hoy, no ha habido día que no se haya arrepentido de su voto. "Ya hice la tontería de mi vida, con una vez basta", y desde luego, no hay más anti-ZP que él (bueno, sí: yo). En lo que a mí respecta, y después de 3 años de des-gobierno ZP, sólo me queda el consuelo de pensar que España tendrá una nueva oportunidad dentro de exactamente un año.
Y le paso el meme (tatachááááán) a: Daniel, Elentir, Estudianteantizp, Don Nacho (F.J, esta vez te libras) y ZPorky. Como siempre, nadie está obligado a aceptar el meme, sobre todo teniendo en cuenta que en éste tenéis que narrar vivencias personales. Pero si os animáis, ya sabéis…